Sheinbaum encabeza homenaje por el 113 aniversario luctuoso de Madero y Pino Suárez en Palacio Nacional

La Presidenta montó guardia de honor en memoria de los líderes democráticos asesinados en 1913; el INEHRM los reivindica como inspiración de la Cuarta Transformación.

Ciudad de México.— La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo encabezó este 23 de febrero la ceremonia por el 113 aniversario del magnicidio de Francisco I. Madero y Jose Maria Pino Suarez, en el Patio de Honor de Palacio Nacional.

Durante el acto, la Jefa del Ejecutivo montó una guardia de honor acompañada por la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez Velázquez; el secretario de la Defensa Nacional, general Ricardo Trevilla Trejo; el secretario de Marina, almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles; y el director general del Instituto Nacional de Estudios Historicos de las Revoluciones de Mexico (INEHRM), Felipe Arturo Ávila Espinoza.

El homenaje recordó el asesinato del presidente y del vicepresidente ocurrido en 1913, durante los hechos conocidos como la Decena Trágica, que interrumpieron el primer gobierno democrático emanado de la Revolución Mexicana.

En su intervención, Ávila Espinoza subrayó que Madero y Pino Suárez “ocupan un lugar central en la historia de México”, al haber encabezado un proyecto que buscó resolver demandas sociales a través de leyes e instituciones.

“Madero y Pino Suárez hicieron mancuerna en el primer gobierno democrático del México del siglo XX, un gobierno ejemplar que buscó solucionar las demandas sociales, a través de las leyes y las instituciones”, afirmó.

El funcionario sostuvo que su legado —marcado por ideales, congruencia y respeto a la legalidad— inspira el actual proyecto político.

“El Gobierno de la Cuarta Transformación con una vocación democrática y humanista se inspira y reivindica la herencia que nos dejaron Madero y Pino Suárez”, agregó.

A la ceremonia asistieron integrantes del Gabinete Legal y Ampliado del Gobierno de México, en un acto solemne que evocó uno de los episodios más significativos y trágicos de la historia política nacional.

A más de un siglo del magnicidio, el recuerdo de Madero y Pino Suárez vuelve cada febrero a Palacio Nacional. La historia —con sus luces y rupturas— sigue siendo referencia obligada para el presente político del país.

Scroll al inicio