Shakira volvió a Mérida: 30 mil voces, 15 años después
Mérida, Yuc. — Después de 15 años de ausencia, Shakira regresó a la capital yucateca con un espectáculo que superó expectativas y puso a vibrar a más de 30 mil personas en el estadio Estadio Carlos Iturralde Rivero.
“Mérida, esta noche y siempre somos uno”, dijo la estrella colombiana, cuya primera visita a la ciudad ocurrió el 16 de julio de 2011. Parecía que nunca se había ido.
La noche arrancó con “Latinas”, acompañada de pirotecnia y una ovación que estremeció el recinto. Le siguieron “Las de la intuición” y “Estoy aquí”, coreadas con tal fuerza que por momentos la multitud eclipsó la voz de la artista, vestida con un brillante atuendo de lentejuelas que sería el primero de varios cambios.
El “Las Mujeres Ya No Lloran World Tour” estaba en pleno apogeo. “Inevitable” elevó la temperatura emocional en una noche que marcaba 17 grados Celsius. Luego vinieron “Qué bien actúas”, con referencias visuales y una puesta en escena cuidada al detalle, y un momento más íntimo cuando, guitarra en mano, interpretó “Te felicito” y “Monotonía”.
En la pantalla apareció “La Loba” y el estadio aulló al unísono. Miles habían hecho fila desde horas antes para asegurar su lugar en el recinto donde juega el club Venados Fútbol Club, que rara vez congrega a más de tres mil aficionados por partido.
El escenario se transformó después en un paisaje marino para “Acróstico”, mientras las imágenes de sus hijos en pantalla conmovían a la cantante y al público.
La nostalgia dio paso a la fiesta. “La bicicleta” convirtió el estadio en carnaval caribeño; “La tortura” encontró eco inmediato en el coro colectivo. Más tarde, “Hips Don’t Lie” desató la euforia entre luces rojas y doradas, con una coreografía que confirmó por qué Shakira domina el escenario como pocas.
Hubo espacio para la picardía con “Chantaje” en versión salsa y un comentario que provocó risas: “Soltero de oro a los 40… ¿y a ellas qué?”, lanzó antes de rematar con: “Lo mejor es el amor propio”, dando entrada a “Soltera”.
La artista también mostró su lado cercano. Bajó del escenario, estrechó manos, recibió abrazos y dedicó un saludo especial a una fan cuyo cartel decía: “¡Feliz cumpleaños, Valentina!”.
“Mérida, no saben qué feliz la estoy pasando. Gracias por caminar conmigo desde hace 30 años”, expresó casi al final.
La despedida llegó con “Antología”, “Día de enero” y “Suerte”. Era casi madrugada, pero nadie parecía dispuesto a irse.
Quince años después, Shakira volvió a comulgar con su público yucateco. Y por unas horas, Mérida fue el centro de su universo.
